Las trillizas de la polémica

•9 marzo 2009 • Dejar un comentario

La polémica persigue a Calatrava. Una de las últimas, se dio en Oviedo. Y es que Santiago Calatrava había ideado tres torres inclinadas de 133 metros en 39 plantas de altura y 14.5 de anchura, con capacidad para generar en parte su propia energía y realizadas en piedra casi blanca, acero y cristal. Quería situarlas en una de las entradas de la ciudad.

¿El problema? Muchos y ninguno. Oviedo se caracteriza por su increíble encanto de ciudad pequeña como sacada de un cuento según el mismismo Woody Allen. Estas torres no harían otra cosa que contrastar con una ciudad llena de prerrománico por todos sus rincones, y su situación impediría visualizar la catedral desde la entrada de la ciudad, como ocurre actualmente. Las críticas fueron muchas hacia este proyecto, que innegablemente contaba con más detractores que otra cosa.

Finalmente, la visión de arquitectura moderna que había ideado Calatrava para esta acogedora ciudad, nunca llegará a realizarse porque el proyecto fue tirado por bajo. La pregunta es si la ciudad sale beneficiada manteniendo un estilo más bien antiguo y clásico, o ha perdido la oportunidad de convertirse en un referente arquitectónico en España, además de adquirir un aire moderno, juvenil, fresco manteniendo siempre el espíritu de ciudad laberíntica e intimista que le rodea.

Plaza Markt. Centro de cultura arquitectónica

•4 marzo 2009 • 1 comentario

Como primera entrada a este blog, no se me ha ocurrido mejor inicio que la Plaza Markt de Brujas (Bélgica). El porqué, muy sencillo. Se trata del centro de una ciudad en el centro de Europa y en ella podemos disfrutar de edificios del cuatro siglos diferentes, desde el siglo XIV, cuando se empezó a construir la plaza, hasta el siglo XVII.

Quizá sea esta mezcla lo que hace que la plaza tenga un encanto innegable para todas las personas que nos hemos pasado por allí.

Y con esta muestra, sólo quería dejar claro que la conjunción de culturas, en este caso a través de la arquitectura, es más que posible, y es más, la correcta fusión de las mismas, no nos puede reportar nada que no sea bello.