El arte llama al arte

            Realmente no tenía muy claro con que actualizar esta semana, pero la visita de Raúl Shogún me ha dado una pista que he decido seguir. Antes de hablar de arquitectura, he de reconocer que he quedado un poco impresionada con todo lo quese refiere al mundo del cómic. Quizá he descubierto una parte de él que desconocía. Sabía que hoy en día los cómics eran algo más que un entretenimiento para niños, pero los niveles tanto de producción, de distribución y de ingresos que generan no me los había imaginado nunca. Que en Japón exista una tienda de cómics más grandes que el mismo Santiago Bernabeu me ha dejado claro que es un mundo totalmente desconocido para mí, y creo que para el gran público.

               Después de esto, me ha llamado mucho la atención algo que ha comentado Raúl apuntando directamente a mi blog. Él ha afirmado que el 60% de los creadores de cómic son arquitectos o están relacionados con la arquitectura. Tras este dato tan llamativo, no me he resistido a investigar un poco en este tema. Me han salido varios autores relacionados con ambos mundos, Guido Crepax o Renzo Antonio Giovanni Pecchenino Raggi, pero he decidido quedarme con François Schuiten, en parte porque es el más conocido y en parte porque es el que más me ha llamado la atención.

François Schuiten nació en Bruselas, Bélgica en 1956. Su padre, Robert Schuiten, y su madre, Marie-Madeleine De Maeyer, ambos arquitectos. Tiene cinco hermanos y hermanas, una de las cuales es también un arquitecto.

Durante sus estudios en el Instituto de Saint-Luc, en Bruselas (1975-1977), se reunió con Claude Renard, que lideran el departamento de cómics en la escuela. Juntos crearon varios libros. Uno de sus hermanos, Luc Schuiten también trabajó con él en varias ocasiones como escritor de la serie Terres Creuses. 

Schuiten publicó su primer cómic el 3 de mayo de 1973, que consta de 5 páginas en blanco y negro en la revista francesa Pilote, cuatro años más tarde fue publicado en la revista más experimental Métal Hurlant.

Su amor de la arquitectura se puso de manifiesto en la serie de ciudades de lo Fantástico, una evocación del fantástico, en parte, las ciudades imaginarias que creó con Benoît Peeters desde 1983 para la revista de historietas mensual belga À Suivre. Cada historia se centra en una ciudad o edificio, y además explora un mundo en el que arquitectos, urbanistas y, en última instancia “urbatects”, son las principales potencias y la arquitectura es la fuerza motriz de la sociedad. Estilos explorados en la serie son stalinistas y arquitectura fascista en La Fièvre d’Urbicande, BRUSEL en rascacielos, sino también en las catedrales góticas de La Tour. Esta fascinación con la arquitectura y la posible e imposible ciudades puede crear es seguir estudiando en las puertas de lo posible, una serie semanal Schuiten creado para los periódicos Le Soir y De MOrgen, en 2005.

Inspirado por artistas y científicos por igual, el trabajo de Schuiten se puede considerar que la mezcla de mundos misteriosos de René Magritte y los primeros científicos, las fantasías de Julio Verne con el mundo de la gráfica de MC Escher y Gustavo Doré y de la visión arquitectónica de Victor Horta y Etienne-Louis Boullée. La creación de sinergia entre la labor de Schuiten y los libros de Julio Verne culminó en 1994 cuando se le preguntó a ilustrar y diseñar una portada para la publicación del libro de Verne redescubierto la de París en el siglo 20.

También trabaja como diseñador gráfico para dos películas: Gwendoline por Justo Jaeckin, Taxandria de Raoul Servais, gráficos por ordenador y la serie Quarxs de Maurice Benayoun. Como escenógrafo, haciendo los diseños para el metro de las estaciones de Porte Hal en Bruselas y de Artes y Oficios de París, y un mural en Bruselas.

En 2000, diseñó la escenografía de las visiones de un planeta, uno de los principales pabellones de la Feria del mundo de Hanover, que atrajo a más de cinco millones de visitantes. En 2004-2005, una gran exposición se celebró en Leuven, las puertas de Utopía, que muestran diferentes aspectos de su trabajo. También creó el interior del pabellón belga en la Expo 2005 en Aichi, Japón con el pintor Alexandre Obolensky. François Schuiten ha diseñado también 15 sellos belga. 

Junto con Schuiten Peeters también ayudó a guardar y posteriormente restaurar la Casa Autrique, el primer edificio diseñado por el Art Nouveau, del arquitecto Victor Horta.

Tras esto, pocas cosas que decir. Está claro y con todo esto he comprobado, que las artes están todas entremezcladas. Y muchas veces, sino todas, esta interconexión va a mejor. Porque para muchos de aquellos que desconozcan la arquitectura, o su interés por ella, les será mucho más fácil conocerla y apreciarla a través de un cómic, que leyendo libros específicos que nunca despertarán su interés.

Y tras todo esto, dejemos que sean las obras las que hablen por sí mismas, no sin antes darle las gracias a Raúl, colaborador sin saberlo de mi actualización.

 

metro-23

"Arts et Métiers" la estación del metro de París, diseñada por Schuiten

 

Portada de París en los años 20 de Julio Verne realizada por Schuiten

Portada de París en los años 20 de Julio Verne realizada por Schuiten

 

 

Diseño de Schuiten para el libro de Verne

Diseño de Schuiten para el libro de Verne

 

La Torre de Babel según Schuiten

La Torre de Babel según Schuiten

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~ por anro7 en 28 abril 2009.

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