Vuelve Antoni

•17 mayo 2009 • Dejar un comentario
Ya tardaba. Y es que, un blog de arquitectura como este, ya estaba tardando en pararse a hablar del arquitecto español más brillante, modernista, transgresor, especial y diferente que ha dado España. Supongo que muchos ya tendreís su nombre rondando por la cabeza. Y sí, en efecto, estoy hablando de Salvador Gaudí.

La arquitectura de Gaudí está marcada por un fuerte sello personal, caracterizado por la búsqueda de nuevas soluciones estructurales, que logró después de toda una vida dedicada al análisis de la estructura óptima del edificio, integrado en su entorno y siendo una síntesis de todas las artes y oficios. Mediante el estudio y la práctica de nuevas y originales soluciones, la obra de Gaudí culminará en un estilo orgánico, inspirado en la naturaleza, pero sin perder la experiencia aportada por estilos anteriores, generando una obra arquitectónica que es una simbiosis perfecta de la tradición y la innovación. Asimismo, toda su obra está marcada por las que fueron sus cuatro grandes pasiones en la vida: la arquitectura, la naturaleza, la religión y el amor a Cataluña.

Una de sus obras es el jardín de la Torre de Bellesguard construida por Antoni Gaudí a principios del siglo XX que permanece abierto a todas las personas que quieran visitarlo, pero la mayoría de los que suben a esta parte de la ciudad para admirar la obra del arquitecto son turistas. El miércoles 6 de mayo, muchos de ellos tuvieron suerte. Pudieron ver y fotografiar cómo una enorme grúa elevaba a más de 30 metros de altura la cruz de cuatro caras y cinco toneladas creada por Gaudí para coronar este edificio modernista tras permanecer un año en tierra. En mayo de 2008 los dueños de la vivienda y los responsables municipales de patrimonio decidieron que era mejor bajarla y proceder a reparar las fisuras y deformaciones observados en su estructura.

“El problema no ha sido que Antoni Gaudí la diseñara mal, sino el agotamiento de los materiales”, decía Ramon García-Bragado, teniente de alcalde de urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, mientras observaba cómo oscilaba la cruz en el aire.

 A lo largo de este año se ha restaurado la cruz, se ha consolidado la base que la aguantaba y se ha reforzado la estructura “arriesgada” de la torre, que según los técnicos era el origen del problema.

Gracias a esto, la bandera catalana de la base ha recuperado su color tras la restauración de 1985 que coloreó cada una de las piezas para eliminar la pintura gris que la ocultó al acabar la guerra civil.

Una vez arriba los operarios tuvieron que controlar que la cruz encajara perfectamente en la torre. Para asegurarse colocaron una barra de acero de ocho metros de largo perforando las dos estructuras y evitar futuros problemas de estabilidad. “Una operación compleja y delicada debido a las dimensiones y el peso de la cruz”, según García-Bragado.

Los trabajos han tenido un presupuesto de 600.000 euros que han pagado a partes iguales la familia Guilera, los propietarios de la casa, la Generalitat y el Ayuntamiento.

La Torre de Bellesguard fue construida por Gaudí donde estuvo el palacio de Martín el Humano, rey de la Corona de Aragón, durante el siglo XV. El edificio, declarado Bien Cultural de Interés Nacional, recuerda por su aspecto y forma vertical un castillo con almenas.

Y es que cualquier obra de Gaudí merece ser contemplada en todo su esplendor por todo aquel que tenga la capacidad de apreciar el arte en estado puro, de disfrutarlo, de conseguir empaparse de todo lo que Gaudí intenta transmitirnos, que es mucho más de lo que pensamos.

Aspecto externo de la torre

Aspecto externo de la torre

 

Operario ultimando los detalles para la colocación

Operario ultimando los detalles para la colocación

 
 
TRASLADO1

 

Momentos de la colocación de la torre

Momentos de la colocación de la torre

Arte sobre un fiordo

•16 mayo 2009 • Dejar un comentario

La Comisión Europea y la Fundación Mies van der Rohe anunció el pasado 4 de mayo que la Ópera y el Ballet Nacional de Noruega, Oslo, de Snøhetta es la obra ganadora del Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europa Premio Mies van der Rohe 2009. El Premio, con una dotación de 60.000 euros y el apoyo de la Unión Europa, uno de los más importantes y prestigiosos en el ámbito de la arquitectura internacional, se otorga de forma bienal a obras completadas en los dos años anteriores.

Edificio ganador del Premio Mies 2009

Edificio ganador del Premio Mies 2009

Este edificio emblemático realizado por Snøhetta, quien también proyectó la nueva Biblioteca de Alejandría (2002), es el mayor centro cultural construido en Noruega en los últimos 700 años. El tejado de piedras inclinadas -compuesto por 36.000 piezas encajadas– se levanta del fiordo; permite que el público, los residentes y los asistentes a la ópera anden por encima del edificio, lo que crea una relación con la estructura pública.

En el espacio interior de mil metros cuadrados, que está revestido con carpintería fina (aplicando los sistemas tradicionales de los constructores de barcos noruegos), encontramos numerosas obras de arte entrelazadas con el tejido estructural, incluido un guardarropía, una obra realizada en colaboración con Olafur Eliasson, uno de los realizadores del Pabellón Serpentine, 2007.

Fiordo2

 

Imágenes del interior del edificio

Imágenes del interior del edificio

El comisario europeo de Educación, Formación, Cultura y Juventud, Ján Figel afirmó que: “La arquitectura es un escaparate muy visible de creatividad e innovación, y los ganadores actuales del premio muestran los beneficios de invertir en el talento arquitectónico, la creatividad y la innovación europeos. Este hecho es especialmente importante este año porque fomentar nuevas ideas y elogiar los esfuerzos emprendedores también son una parte esencial en el Año Europeo de la Creatividad y la Innovación 2009”.

El jurado, presidido por Francis Rambert incluye a: Ole Bouman, Irena Fialová, Fulvio Irace, Luis M. Mansilla, Carme Pinós y Vasa J. Perović. Francis Rambert, presidente del jurado ha afirmado que: “La Ópera y el Ballet Nacional Noruego de Oslo es más que un simple edificio. Es un espacio urbano, un regalo para la ciudad. Un emblema de la regeneración de su tejido urbano.”

Personas disfrutando del edificio desde su tejado

Personas disfrutando del edificio desde su tejado

 

Imagen del exterior del edifico

Imagen del exterior del edifico

Espectacular imagen nocturna del edifico premiado

Espectacular imagen nocturna del edifico premiado

 

Una ceremonia especial de entrega de premios se celebrará en el Pabellón Mies van der Rohe de Barcelona, el jueves, 28 de mayo de 2009. En el mes de septiembre de este año se presentará una exposición itinerante y un catálogo que recogerán las obras escogidas por el jurado la obra ganadora, la Mención Especial, los finalistas y las obras seleccionadas.

La Habana, ciudad de contrastes

•28 abril 2009 • Dejar un comentario
 

Esta vez no he podido resistirme a contar algo en primera persona. Y es que hace pocos días he cruzado el charco para visitar Cuba. Ese país paradisiaco, de mojitos y playas de ensueño. A pesar de que eso es totalmente verdad, hay algo verdaderamente impresionante que me ha llamado la atención y que no podía pasar por alto.

La Habana es una ciudad encantadora desde que pones un pie en ella. Pero cuando levantas la cabeza y miras sus edificios, la impresión se apodera de ti. Quizá ahí también radica su encanto, pero no he podido evitar comentarlo.

Uno de esos días de visita, uno de los guías no dejaba de mostrar casa que denominaba ‘monumentales’ y el asombro iba en aumento. No dejaban de ser edificios con una arquitectura preciosa, pero que estaban totalmente derruidas. No voy a ponerme a explicar el porque de esa situación, porque considero que es por todos conocida.

Lo que ellos denominaban ‘casas monumentales’ para nosotros no serían más que casas denominadas en ruina, que aquí estarían esperando ser derruidas prácticamente.

Además de todo esto, es una ciudad llena de contrastes. Sin ir más lejos, enfrente del Capitolio, un edifico espectacular del que cuesta quitar la vista ante su imponente estructura, enorme, perfecta, nos encontramos con la realidad. Es alucinante ver como con un simple giro de cabeza pasas de la arquitectura más espectacular a otras no menos espectaculares pero totalmente en ruinas.

Sé que mi blog no es un blog de viajes ni mucho menos, pero no podía dejar pasar la oportunidad de comentar algo que para nada se aleja de mi temática sobre arquitectura. Como es difícil explicarlo con palabras, aquí os dejo algunas imágenes que demuestran lo dicho. Para finalizar, no puedo evitar recomendar a todo el mundo que lo conozca, porque es una ciudad que no se puede dejar de ver.

 

 
Capitolio de La Habana

Capitolio de La Habana

 

Edificios justo enfrente del Capitolio

Edificios justo enfrente del Capitolio

 

Una casa cualquiera de La Habana

Una casa cualquiera de La Habana

 

Calle La Habana

Calle La Habana

Casa monumental

Casa monumental

El arte llama al arte

•28 abril 2009 • Dejar un comentario

            Realmente no tenía muy claro con que actualizar esta semana, pero la visita de Raúl Shogún me ha dado una pista que he decido seguir. Antes de hablar de arquitectura, he de reconocer que he quedado un poco impresionada con todo lo quese refiere al mundo del cómic. Quizá he descubierto una parte de él que desconocía. Sabía que hoy en día los cómics eran algo más que un entretenimiento para niños, pero los niveles tanto de producción, de distribución y de ingresos que generan no me los había imaginado nunca. Que en Japón exista una tienda de cómics más grandes que el mismo Santiago Bernabeu me ha dejado claro que es un mundo totalmente desconocido para mí, y creo que para el gran público.

               Después de esto, me ha llamado mucho la atención algo que ha comentado Raúl apuntando directamente a mi blog. Él ha afirmado que el 60% de los creadores de cómic son arquitectos o están relacionados con la arquitectura. Tras este dato tan llamativo, no me he resistido a investigar un poco en este tema. Me han salido varios autores relacionados con ambos mundos, Guido Crepax o Renzo Antonio Giovanni Pecchenino Raggi, pero he decidido quedarme con François Schuiten, en parte porque es el más conocido y en parte porque es el que más me ha llamado la atención.

François Schuiten nació en Bruselas, Bélgica en 1956. Su padre, Robert Schuiten, y su madre, Marie-Madeleine De Maeyer, ambos arquitectos. Tiene cinco hermanos y hermanas, una de las cuales es también un arquitecto.

Durante sus estudios en el Instituto de Saint-Luc, en Bruselas (1975-1977), se reunió con Claude Renard, que lideran el departamento de cómics en la escuela. Juntos crearon varios libros. Uno de sus hermanos, Luc Schuiten también trabajó con él en varias ocasiones como escritor de la serie Terres Creuses. 

Schuiten publicó su primer cómic el 3 de mayo de 1973, que consta de 5 páginas en blanco y negro en la revista francesa Pilote, cuatro años más tarde fue publicado en la revista más experimental Métal Hurlant.

Su amor de la arquitectura se puso de manifiesto en la serie de ciudades de lo Fantástico, una evocación del fantástico, en parte, las ciudades imaginarias que creó con Benoît Peeters desde 1983 para la revista de historietas mensual belga À Suivre. Cada historia se centra en una ciudad o edificio, y además explora un mundo en el que arquitectos, urbanistas y, en última instancia “urbatects”, son las principales potencias y la arquitectura es la fuerza motriz de la sociedad. Estilos explorados en la serie son stalinistas y arquitectura fascista en La Fièvre d’Urbicande, BRUSEL en rascacielos, sino también en las catedrales góticas de La Tour. Esta fascinación con la arquitectura y la posible e imposible ciudades puede crear es seguir estudiando en las puertas de lo posible, una serie semanal Schuiten creado para los periódicos Le Soir y De MOrgen, en 2005.

Inspirado por artistas y científicos por igual, el trabajo de Schuiten se puede considerar que la mezcla de mundos misteriosos de René Magritte y los primeros científicos, las fantasías de Julio Verne con el mundo de la gráfica de MC Escher y Gustavo Doré y de la visión arquitectónica de Victor Horta y Etienne-Louis Boullée. La creación de sinergia entre la labor de Schuiten y los libros de Julio Verne culminó en 1994 cuando se le preguntó a ilustrar y diseñar una portada para la publicación del libro de Verne redescubierto la de París en el siglo 20.

También trabaja como diseñador gráfico para dos películas: Gwendoline por Justo Jaeckin, Taxandria de Raoul Servais, gráficos por ordenador y la serie Quarxs de Maurice Benayoun. Como escenógrafo, haciendo los diseños para el metro de las estaciones de Porte Hal en Bruselas y de Artes y Oficios de París, y un mural en Bruselas.

En 2000, diseñó la escenografía de las visiones de un planeta, uno de los principales pabellones de la Feria del mundo de Hanover, que atrajo a más de cinco millones de visitantes. En 2004-2005, una gran exposición se celebró en Leuven, las puertas de Utopía, que muestran diferentes aspectos de su trabajo. También creó el interior del pabellón belga en la Expo 2005 en Aichi, Japón con el pintor Alexandre Obolensky. François Schuiten ha diseñado también 15 sellos belga. 

Junto con Schuiten Peeters también ayudó a guardar y posteriormente restaurar la Casa Autrique, el primer edificio diseñado por el Art Nouveau, del arquitecto Victor Horta.

Tras esto, pocas cosas que decir. Está claro y con todo esto he comprobado, que las artes están todas entremezcladas. Y muchas veces, sino todas, esta interconexión va a mejor. Porque para muchos de aquellos que desconozcan la arquitectura, o su interés por ella, les será mucho más fácil conocerla y apreciarla a través de un cómic, que leyendo libros específicos que nunca despertarán su interés.

Y tras todo esto, dejemos que sean las obras las que hablen por sí mismas, no sin antes darle las gracias a Raúl, colaborador sin saberlo de mi actualización.

 

metro-23

"Arts et Métiers" la estación del metro de París, diseñada por Schuiten

 

Portada de París en los años 20 de Julio Verne realizada por Schuiten

Portada de París en los años 20 de Julio Verne realizada por Schuiten

 

 

Diseño de Schuiten para el libro de Verne

Diseño de Schuiten para el libro de Verne

 

La Torre de Babel según Schuiten

La Torre de Babel según Schuiten

Símbolo de modernidad

•26 abril 2009 • Dejar un comentario

 

 

El proyecto del Empire State Building (1929-1931), de los arquitectos Shreve, Lamb y Harmn, es un ejemplo de los rascacielos surgidos en el clima de optimismo entre las dos guerras mundiales, antes del periodo de austeridad impuesto por el New Deal, tras la gran depresión de 1929. con sus 381 metros de altura y 102 pisos, se convirtió en el edificio más alto del mundo en 1931, deslazando en el título al cercano edificio Chrysler, de 319 metros. el rápido crecimiento del ccentro de Nueva York produjo un incremento de la densidad y con ello el aumento del precio del suelo urbano. 

A la demanda de edificos cada vez más altos, la técnica respondío con mejoras sustanciales en los sitemas de iluminación, calfacción, fontanería, ventilación, excavación mecánica, cálculo de cimentaciones y protección contra incndios. las grandes empresas competían por instalarse en los mejores lugares para que sus edificios se distinguieran en lade la gciudad. la gente se dejaba llevar por el entusiasmo de los ‘felices años veinte’ y admiraba estas maravillas de la técnica. Terminado en plena depresión, el edificio estuvo vacío durante muchos años.

La torre del mástil está iluminada por luces de colores que se encienden y se apagan en secuencia y que informan sobre los días de fiesta y los principales acontecimientos de la ciudad. en los primeros años, en los que la ocupación aún era baja, subían al mirador tres mil visitantes al día, que dejaban nos ingreos de un millón de dólares al año.

El edificio tiene un peso de 365.000 toneladas y en su estructura se utilizaron 10 millones de ladrillos, sobre una estrcutura remachada de acero de 59.000 toneladas. Las 6.500 ventanas con las que cuenta sobresalen del cerramientos y están en lazadas por medio de franjas verticales de alumnio y acero inoxidable. La estructura está remachada de acero, muy pesada si la comparamos con las actuales, está revestida de placas de caliza gris con bandas de aluminio intercaladas.

Aunque quizá el Empire State Buildin haya pasado a formar parte de la normalidad, es más, que ya no llame la atención como en su nacimiento, no podemos olvidar que en su momento fue un paso gigante de modernidad, un avance, un paso hacia delante.

¿Obra de arte o simple puente?

•23 marzo 2009 • Dejar un comentario

Y otra vez, Santiago Calatrava se erige como protagonista de este blog. Esta vez, por pura actualidad.

puente-calatrava

El pasado 22 de febrero saltó la noticia: Calatrava denunciaba al Ayuntamiendo de Bilbao. La ciudad asistía al primer enfrentamiento público entre divos de la arquitectura: Santiago Calatrava, autor de la pasarela sobre la ría -conocida como Zubi Zuri-, y Arata Isokazi artifice de las torres de Uribarte. Los dos prestigiosas arquitectos protagonizaban un duelo jurídico sin precedentes en la regeneración de la ciudad a cuenta de las obras que unen sus dos plataformas peatonales en el muelle de Uribarte.

Tan convencido estaba Calatrava de llevar la razón, que el estudio del valenciano anunció que iba a presentar la demanda. ‘‘No estamos en contra de Isozaki, sino de quien ha permitido todo esto’’, apuntó el representante del gabinete de Calatrava en España, Fernando Villalonga. Así que, además de la denuncia, pedirá una indemnización por daños morales al Ayuntamiento bilbaíno, al que responsabiliza de la situación. Aunque el portavoz no concretó la cuantía, apuntó que, al menos, ascendería al coste actualizado del puente. Será un buen pellizco, porque en su día la obra costó tres millones de euros.

Finalmente, hoy salio la sentencia. Santiago Calatrava tenía razón, aunque no recibirá la millonaria indemnización que pedía. El Ayuntamiento de Bilbao y dos constructoras han sido condenados a pagar al arquitecto 30.000 euros por alterar su puente sobre la ría, el Zubi Zuri, al rechazar la Audiencia de Vizcaya que primaba su interés público, como argumentó en noviembre de 2007 el Juzgado de lo Mercantil número 1 de la capital vizcaína.

El fallo de la Audiencia, a la que recurrió el arquitecto, dice que se vulneró el derecho a la integridad de su obra, que “no queda anulado por el interés público” del puente. Pero, en cambio, no le da la razón a Calatrava en cuanto a la indemnización que pedía, tres millones de euros, y la rechaza por considerarla “absolutamente desproporcionada”.

Este pleito -que se une a otros que han surgido con obras de Calatrava en Valencia, Venecia, Jerusalén y Nueva York- tendrá aún más capítulos, ya que el Ayuntamiento de Bilbao anunció ayer mismo que recurrirá ante el Supremo. El alcalde, Iñaki Azkuna, mostró su satisfacción: “Porque no nos tiran el puente ni tenemos que pagar tres millones de euros”. Por el contrario, desde el estudio de Calatrava se mostraron su satisfacción: “Supone un hito fundamental” y sienta “jurisprudencia” sobre la propiedad intelectual de un arquitecto sobre sus obras

La respuesta a  ¿obra de arte o simple puente?  es realmente complicada. Aunque viendo la sentencia creo que se inclina más hacia obra de arte. A partir de ahora, se puede haber marcado un precedente para todos los arquitectos. Esperemos que así sea, porque manipular el trabajo de alguien sin su permiso es, como poco, de mal gusto.

La cara visible de todo un país

•23 marzo 2009 • Dejar un comentario

Para seguir hablando de arquitectura, no quiería continuar sin detenerme a disfrutar una de las obras más conocidas a nivel mundial, la Ópera de Sidney.

opera-de-sidney

Y es que ese edificio se ha convertido en una de las imágenes más populares de la arquitectura moderna. El arquitecto del mismo fue Jorn Utzon que resultó ganador de un concurso convocado en 1957, a pesar de haber presentado tan sólo unos bocetos.

La Ópera de Sidney se levanta sobre un cabo, entre el puerto y la costa. En planta, los ejes de los dos grupos de láminas se entrelazan y convergen en el acceso a tierra. En el interior se ubican las dos salas principales (una para ópera y la otra para conciertos), un cine y un restaurante.

En el edificio destacan tres elmentos fundamentales: la cubierta, que parece flotar sobre el edificio y bajo la cual se sitúan las zonas públicas; el podio, con las instalaciones auxiliares; y una plataforma de acceso en varios niveles de la que parten las vías de circulación que conectan los espacios sociales. Las estructuras laminares de la cubierta, en forma de velas que ese elevan en el podio escalonado, parecen surgir de las aguas.

La forma de los cascarones de la cubierta planteo graves problemas de acústica. Se tuvo que forrar el interior con paneles de madera contrachapada para modificar el tiempo de reverberación. Así mismo, la adaptación de la estructura laminar a las formas  interiores planteo graves problemas de diseño y exigió diversos cambios que disminuyeron el número de espectadores de la sala.

El resultado, tras superar todos estos obstáculos, es increíble. Realmente no hay mejor embajador para Sidney que la imagen de su fascinante ópera entrando en el río.